Insomnio

Estrés y falta de sueño: cómo romper este círculo

Escrito por: Patricia Travieso

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Tiempo de lectura 9 min

La clave para relajarte y dormir mejor

Vivimos a un ritmo cada vez más acelerado. El trabajo, las responsabilidades, las preocupaciones del día a día y la dificultad para desconectar hacen que, muchas veces, lleguemos a la noche con la mente todavía activa. Aunque el cuerpo necesite descansar, nuestros pensamientos continúan dando vueltas y conciliar el sueño puede convertirse en todo un reto.

El problema es que estrés y falta de sueño pueden convertirse en un círculo difícil de romper. Dormir poco puede hacer que al día siguiente nos sintamos más cansados, irritables o con menos capacidad para afrontar las situaciones cotidianas. Y, a su vez, acumular tensión durante el día puede dificultar que consigamos relajarnos cuando llega la hora de dormir.

Por eso, cuidar el descanso no consiste únicamente en dormir más horas. También es importante crear las condiciones adecuadas para que cuerpo y mente puedan bajar el ritmo, especialmente al final del día.

En este artículo te contamos por qué el estrés puede afectar a nuestro descanso y qué hábitos pueden ayudarte a romper este círculo, creando una rutina más tranquila y favoreciendo un sueño de mayor calidad.


¿Cómo se prepara la Ashwagandha?

¿Qué relación existe entre el estrés y el sueño?


Cuando estamos estresados, nuestro organismo se mantiene en un estado de mayor alerta. Esto puede ser útil en determinados momentos, ya que nos ayuda a reaccionar ante situaciones que requieren nuestra atención. El problema aparece cuando esa sensación de alerta se prolonga y nos cuesta desconectar incluso cuando llega el momento de descansar.

Por eso, después de un día intenso podemos sentirnos físicamente cansados, pero mentalmente activos.

Es esa sensación tan habitual de “estoy agotado, pero no consigo dormir”.

Además, una mala noche puede influir en cómo afrontamos el día siguiente. El cansancio puede hacer que nos resulte más difícil concentrarnos, que tengamos menos energía o que las pequeñas dificultades cotidianas nos parezcan más complicadas.

Si esto se repite, podemos empezar a preocuparnos por nuestro propio descanso: “¿Y si esta noche tampoco duermo?”. Esa preocupación puede aumentar todavía más la tensión al acostarnos.

De esta forma se crea un círculo:

Estrés → dificultad para desconectar → peor descanso → cansancio → mayor sensación de estrés.

Romperlo no siempre es sencillo, pero sí podemos empezar a actuar sobre algunos de los hábitos que forman parte de nuestro día a día.

Chica con estrés

💥¿Por qué nos cuesta tanto desconectar por la noche?


Una de las principales dificultades de nuestra época es que no siempre existe una verdadera separación entre el día y la noche.

Podemos terminar de trabajar y continuar respondiendo mensajes. Podemos meternos en la cama y seguir consultando el móvil. Incluso cuando apagamos las luces, nuestra cabeza puede continuar repasando conversaciones, tareas y preocupaciones.

El cuerpo puede estar preparado para descansar mientras nuestra mente sigue funcionando a toda velocidad.

Por eso, antes de dormir es importante crear una transición entre la actividad y el descanso.

No podemos esperar que nuestro organismo pase de un día lleno de estímulos directamente a dormir profundamente. Crear unos minutos de calma antes de acostarnos puede ser una forma sencilla de empezar a cambiar esta dinámica.

8 hábitos para romper el círculo entre estrés y falta de sueño

1. Mantén unos horarios de sueño regulares

Nuestro organismo agradece la regularidad.

Intentar acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora puede ayudarnos a establecer una rutina de descanso más estable.

No es necesario obsesionarse con cumplir un horario exacto todos los días. Lo importante es evitar que el descanso sea siempre lo primero que sacrificamos cuando tenemos demasiadas cosas que hacer.

Dormir no debería ser lo que hacemos únicamente cuando hemos terminado absolutamente todo.

El descanso también merece un espacio en nuestra agenda.

2. Crea una rutina de desconexión

No podemos esperar que nuestra mente pase de estar completamente activa a quedarse dormida en cuestión de minutos.

Por eso, crear una rutina de desconexión puede ser una buena manera de preparar el momento de descanso.

Puedes dedicar los últimos minutos del día a leer, escuchar música, darte una ducha, practicar respiración o preparar una bebida caliente.

No necesitas hacer todo a la vez. Elige aquellas actividades que realmente te ayuden a bajar el ritmo.

Con el tiempo, repetirlas puede convertirse en una señal para tu cuerpo de que el día está llegando a su fin.

3. Reduce las pantallas antes de dormir

El móvil suele ser uno de los últimos objetos que miramos antes de cerrar los ojos.

Una notificación puede llevarnos a revisar un mensaje, que nos lleva a una red social, que nos lleva a otra publicación… y, cuando queremos darnos cuenta, han pasado otros 30 minutos.

Además de retrasar el momento de acostarnos, esta exposición constante a información y estímulos puede dificultar la desconexión mental.

Intenta reservar un espacio sin pantallas antes de irte a la cama. Puedes empezar con 20 o 30 minutos y aumentar progresivamente si te resulta sencillo.

4. Saca las preocupaciones de tu cabeza

Muchas veces, cuando nos acostamos, aparecen todos los pensamientos que hemos ido dejando en segundo plano durante el día.

Una reunión pendiente, una tarea que no hemos terminado, algo que tenemos que recordar mañana o una preocupación que no sabemos cómo resolver.

Una estrategia sencilla es escribirlo.

Antes de acostarte, dedica unos minutos a anotar aquello que tienes pendiente para el día siguiente.

El objetivo no es solucionar todos los problemas antes de dormir, sino sacar esas ideas de la cabeza y dejarlas por escrito.

5. Cuida lo que consumes durante la tarde y la noche

Nuestros hábitos de alimentación y las bebidas que elegimos también forman parte de nuestra rutina de bienestar y descanso.

Especialmente por la tarde, conviene prestar atención a las bebidas estimulantes que consumimos y a cómo nos afectan individualmente. También puede ser recomendable evitar cenas excesivamente abundantes justo antes de acostarnos y procurar dejar suficiente tiempo entre la cena y la hora de dormir.

En cambio, una bebida caliente y reconfortante puede convertirse en un pequeño ritual para terminar el día.

Una opción es el Cúrcuma Latte de Finca la Mesa, una bebida cálida y especiada elaborada con cúrcuma que, además de resultar deliciosa y reconfortante, puede ayudar a favorecer una buena digestión y a cuidar el bienestar digestivo. La cúrcuma también destaca por sus propiedades antiinflamatorias, por lo que puede ser una opción perfecta para incorporar a una rutina de bienestar.

Prepararlo al final del día y disfrutarlo tranquilamente puede convertirse en ese pequeño momento de pausa que necesitamos para bajar el ritmo, desconectar y disfrutar sin prisas.

6. Muévete durante el día

Pasar muchas horas sentados y llegar al final del día sin apenas movernos puede hacer que acumulemos todavía más tensión.

Caminar, practicar yoga, montar en bicicleta, entrenar o simplemente mantenernos activos durante el día puede formar parte de un estilo de vida saludable.

No hace falta realizar entrenamientos intensos ni pasar horas en el gimnasio.

Una caminata después del trabajo puede ser suficiente para introducir movimiento y, además, crear una separación entre la jornada laboral y el tiempo personal.

7. Convierte tu dormitorio en un espacio de descanso

Nuestro entorno puede influir en cómo vivimos el momento de irnos a dormir.

Intenta mantener el dormitorio oscuro, tranquilo y a una temperatura agradable. También puede ser útil mantenerlo ordenado y evitar utilizar la cama como lugar habitual de trabajo.

La idea es crear un espacio que invite a bajar el ritmo.

Pequeños detalles como utilizar una iluminación más tenue por la noche, reducir los ruidos o dejar el móvil lejos de la cama pueden contribuir a crear un ambiente más adecuado para descansar.

8. Incorpora la ashwagandha a tu ritual de bienestar

Cuidar el descanso también puede consistir en recuperar pequeños rituales que nos permitan disfrutar del final del día.

La ashwagandha encaja especialmente bien en este tipo de rutinas gracias a su tradición de uso relacionada con el equilibrio, el estrés y el descanso.

Una forma sencilla y deliciosa de incorporarla es a través de una bebida caliente.

Y es aquí donde entra nuestro Ashwagandha Chai de Finca la Mesa.

🍃¿Qué es la ashwagandha?


Dentro de una rutina de bienestar podemos encontrar diferentes ingredientes naturales que han formado parte de distintas tradiciones durante siglos. Uno de ellos es la ashwagandha, también conocida como Withania somnifera.

Originaria de determinadas regiones de Asia y África, la ashwagandha es una planta utilizada tradicionalmente en la medicina ayurvédica y conocida especialmente por su papel en el bienestar, la gestión del estrés y el descanso.

En los últimos años, además, diferentes investigaciones han estudiado sus efectos y han encontrado resultados favorables en aspectos relacionados con el estrés y la calidad del sueño.

La ashwagandha se considera un adaptógeno, un término utilizado para describir determinadas plantas que ayudan al organismo a adaptarse a situaciones de estrés y a mantener el equilibrio.

Por eso, puede encajar especialmente bien dentro de una rutina enfocada al bienestar y a esos momentos del día en los que necesitamos bajar el ritmo.

La ashwagandha ayuda a controlar la ansiedad, el insomnio u otros problemas de salud. Su papel fundamental es ser parte de un estilo de vida equilibrado, acompañado de buenos hábitos de descanso, alimentación y actividad física.

Raíz de Ashwagandha

“Cuidar el descanso es aprender a poner una pausa en medio de una vida que nunca parece detenerse.”

Ashwagandha Chai de Finca la Mesa: una mezcla para disfrutar sin prisas


En Finca la Mesa hemos querido combinar la ashwagandha con una selección de especias e ingredientes que convierten cada taza en un momento especial.

Nuestro Ashwagandha Chai está elaborado con: Ashwagandha · calabaza · anís · canela de Ceylán · jengibre · cilantro · clavo. Una combinación pensada para disfrutar de un sabor cálido, aromático y especiado.

La ashwagandha es el ingrediente protagonista de esta mezcla y aporta ese carácter asociado al bienestar y al equilibrio.

La calabaza aporta un matiz suave y envolvente, mientras que la canela de Ceylán añade un toque dulce y aromático.

El jengibre aporta intensidad y frescor. El anís suma sus notas características, mientras que el clavo y el cilantro completan la mezcla con matices especiados.

El resultado es un chai diferente, reconfortante y perfecto para convertir una bebida cotidiana en un pequeño ritual.

Vaso de ashwagandha chai

“El Ashwagandha Chai de Finca la Mesa nace para disfrutar de esos momentos en los que simplemente necesitas parar.”

Patricia Travieso

Ashwagandha Chai

Conclusión: cuidar el descanso también es cuidarse


El estrés y la falta de sueño pueden convertirse fácilmente en un círculo que afecta a nuestro bienestar y a la forma en la que afrontamos cada día. Por eso, aprender a desconectar y crear una rutina de descanso puede ser tan importante como las horas que finalmente pasamos durmiendo.

No existen cambios mágicos ni es necesario transformar nuestra rutina de un día para otro. Mantener unos horarios regulares, reducir las pantallas antes de dormir, hacer ejercicio, cuidar la alimentación y reservar unos minutos para nosotros son pequeños hábitos que, mantenidos en el tiempo, pueden ayudarnos a construir una rutina más equilibrada.

También podemos apoyarnos en ingredientes naturales que formen parte de nuestros momentos de bienestar. La ashwagandha, utilizada para favorecer el equilibrio y ayudar al organismo a afrontar el estrés, puede incorporarse fácilmente a nuestra rutina diaria.

En Finca la Mesa hemos querido convertirla en una experiencia diferente con nuestro Ashwagandha Chai, una mezcla de ashwagandha, calabaza, anís, canela de Ceylán, jengibre, cilantro y clavo. Una combinación cálida y especiada pensada para disfrutar de una pausa y convertir una simple taza en un momento para nosotros.

Porque al final, cuidar el descanso no consiste únicamente en dormir más, sino en aprender a parar antes de llegar al límite.

Patricia Travieso

Autora: Patricia Travieso

Patricia Travieso, junto a su marido José María Bernal, comenzaron a realizar agricultura ecológica hace más de 30 años, como proyecto de vida. A raíz de esto y después de muchos años de conocimiento, trabajo e información, fundaron su marca Finca la Mesa®